Corazón de inmigrante

Entra en la zona mágica

Puede que en estos momentos te sientas incómodo, que no sepas qué hacer, que por diferentes situaciones o deseos saliste de tu zona de confort, aquella donde tenías una rutina, sabías qué hacer y sentías tranquilidad. Las habilidades que desarrollaste y tus conocimientos te daban seguridad en lo que hacías: como tener un título, por ejemplo, sientes que el kilometraje se puso en cero y crees que todo se ha perdido, créeme que no es así. En una oportunidad leí una frase que decía: “todo lo que has hecho en esta vida te va a servir de algo”, cuando tomas conciencia de ello llegas a un entendimiento mayor, una búsqueda interna de tu esencia. Esa búsqueda posee un esquema que te guiará a esa zona mágica donde deseas estar, yo lo comparó como tomar una foto en la siguiente secuencia apunta, enfoca y dispara.

Apunta (Define tu visión)

Genera esa meta que quieres, donde te visualizas, y para facilitar esa respuesta es necesario que te hagas las siguientes preguntas:

¿Qué te inspira?
¿Qué te hace Feliz?
¿Qué puedes hacer mejor que cualquier otra persona?
¿Qué logras en los demás cuando haces eso que tanto te gusta?

Enfoca (¿Cómo vas a lograrlo?)

Una vez que tienes esa visión en lo que te gusta y apasiona, el cómo hacerlo va a fluir proporcionalmente a ese deseo, mientras más alta sea esa vibra en alcanzar la meta, más opciones y creatividad aparecerán en tu camino para apoyarte en eso, ahora colócale una fecha en la que visualizas que ya tienes esa meta, siéntela y decláralo.

Genera un plan, ¿cómo vas a lograrlo?, ¿qué tienes que aprender para acercarte a esa meta?, ¿qué recursos necesitas?, la disciplina es fundamental en este proceso, tal como dice el conferencista Yokoi Kenji “la disciplina tarde o temprano vencerá a la inteligencia”.

Dispara (Toma acción)

Es importante dar ese primer paso, y siempre tener esa pregunta que te apoya, ¿esto que estoy haciendo me acerca o aleja a mi meta?, el seguimiento es fundamental para medir tu progreso.

Ten en cuenta que eres un ser único e irrepetible, con un propósito de vida, como un balón de básquet que es utilizado para jugar y ser encestado, esa es su función, para eso fue diseñado y creado, ahora imagínate que el balón no se utiliza y está guardado día tras día con otros balones y en las mañanas se llevan el de fútbol y juegan con él y marcan goles, luego un día sacan al balón de básquet lo rebotan y lo usan para jugar con el perro, pero cuando llega la noche el balón de básquet está feliz porque por fin jugaron con él, sin embargo siente que pudo haber hecho algo mejor… Así pasan los días y una mañana lo sacan de nuevo y lo rebotan con alegría, danzando de un extremo a otro y al llegar cerca de la canasta el balón es lanzado sin saber que sucede y de repente entra en un aro, pasa por una maya, y es en ese momento donde el balón ve la luz, por primera vez se siente realizado y pleno, eso es simplemente su propósito de vida, lo cual haría todos los días de su existencia. Te invito a que salgas a la cancha y hagas el juego de tu vida.

“Si tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos”- Steve Jobs

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